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En esta famosa era digital (concepto manido), donde los datos son el gran valor (ya hace años se definía la información como el cuarto poder), las empresas centradas en el cliente buscan cada vez más formas de aprovechar la información y así ofrecer experiencias personalizadas y memorables. En este viaje hacia la excelencia en la experiencia del cliente (CX), los Customer Data Platforms (CDPs) emergen como héroes silenciosos, permitiendo a las empresas convertir datos en acciones significativas.

Si te preguntas qué es un CDP, alégrate, tenemos la respuesta: los CDPs son como el cerebro detrás de la operación centrada en el cliente. Estas plataformas integran, procesan y unifican datos de diversas fuentes para construir un perfil completo de cada cliente. Desde la primera interacción hasta la última compra, los CDPs trazan un mapa del viaje del cliente, proporcionando una visión holística que impulsa estrategias de marketing y servicios más efectivas.

Estas plataformas son programas, normalmente SaaS (software as a service), que están especialmente diseñados para explotar al máximo los datos e información que los clientes comparte con nosotros a lo largo de la relación que nos une y que, a través de su análisis y comprensión, están pensados para asegurar que sean duraderas y satisfactorias.

Perfil 360°: más que datos, una historia completa.

Para poder implementar estas herramientas lo primero que tenemos que tener claro es cuáles son los datos claves, cómo se recogen y cuáles son sus usos e impactos. Una vez realizado este (nada desdeñable) esfuerzo, hay que empezar a sacar partido a nuestro CDP; hasta ahora funciona como un aglutinador de datos que, en sí mismos, no nos dan ningún insight accionable. Para ello habrá que desarrollar informes y cuadros de mando que incluyan nuestra lógica comercial, reglas de negocio, objetivos y KPIs para que cuando lleguen a las manos de los que toman las decisiones, tengan a su disposición la información curada y lista para la acción. 

Vamos a ello. 

Datos demográficos y de identidad: revelan información personal y de preferencias declaradas, se recogen a través de formularios, interacciones directas o encuestas y son claves para la personalización de mensajes y ofertas y así crear una relación más auténtica y relevante para nuestro cliente. 

Datos de comportamiento: estos se refieren a las interacciones on-line, patrones de navegación y/o historial de compras. Se recogen a través de las cookies (thitd-party data), seguimiento de eventos e integraciones con los e-commerce y nos permiten predecir futuras preferencias y anticipar necesidades. 

Datos de feedback y sentimiento: son las repuestas a encuestas, análisis de redes sociales o los derivados de las interacciones con los equipos de Contact Center y se recogen a través de los programas y plataformas específicos para cada interacción (como un CRM). Éstos proporcionan información muy valiosa sobre la satisfacción y, sobre todo, las áreas de mejora, es por ello que es fundamental dedicar esfuerzos a su escucha activa. 

Datos de participación y actividad: son aquellos derivados de las campañas de marketing, eventos o programas de fidelización y ayudan a medir el engagement de los clientes con nuestras actividades y marca y a diseñar iniciativas que fomenten la participación, maximizando así las inversiones en estas acciones. 

Informes clave que potencian decisiones estratégicas a Nivel C.

Aquí os mostramos una serie de informes, con foco en el cliente y en su relación con la empresa u organización, que tienen un impacto y una influencia directa y que deben incorporarse al análisis y reporte genérico y medirse en el tiempo, además de tener sus propis KPIs que nos ayuden a comprender cómo de efectiva es la estrategia y los esfuerzos e inversiones derivados de ellas. 

InformeImpactoInfluencia
VOZ DE CLIENTE (VOC)Proporciona percepciones directas del cliente, destacando expectativas y áreas de mejora.Inspira ajustes en productos, servicios y estrategias de marketing basándose en la retroalimentación directa del cliente.
ANÁLISIS DE SENTIMIENTOEvalúa el tono emocional de las interacciones del cliente.Facilita la adaptación de mensajes y enfoques según el estado emocional del cliente.
MAPA DE RECORRIDO DEL CLIENTE (CUSTOMER JOURNEY)Visualiza las interacciones desde la adquisición hasta la retención.Informa sobre puntos de fricción y oportunidades clave en el recorrido del cliente, facilitando la homogeneización y las acciones de omnicanalidad.
ANÁLISIS DE LEALTAD DEL CLIENTEMide la repetición de negocios y la recomendación.Guía estrategias para fortalecer la lealtad y retener a clientes valiosos, así como acciones comerciales para impactar en los KPIs propios de negocio.

Lo realmente valioso de una solución CDP es que nos muestra variedad de datos consolidados ofreciendo visiones que tienen un valor específico para distintos departamentos y perfiles. En base al diseño del perfil del cliente (que puede ser tan granular como queramos) que nos ofrecen estos sistemas se puede diseñar, ajustar y mejorar la estrategia para desarrollar planes tácticos desgranados en acciones específicas pero orquestadas.

Un CDP tienen un gran potencial que facilita el viaje hacia la digitalización y el cambio cultural que pone el foco en los clientes como el centro neurálgico de las organizaciones. Cimentar una cultura en este enfoque y a través de las herramientas adecuadas se obtendrán unos beneficios a nivel corporativo que ayuden a preservar el futuro de tu negocio. Algunos de los impactos más evidentes son:

Decisiones basadas en datos: por fin decimos adiós a las decisiones basadas en percepciones y análisis macro que dejaban de un lado a los clientes (¡gracias!). Pasamos de una cultura push a una cultura pull. Ya no se trata de imponer mi producto o servicio al cliente si no de atraerlo incluyendo sus necesidades y preferencias en el diseño mismo de mi oferta. 

Priorización de inversiones: con una comprensión profunda de las preferencias del cliente, los líderes pueden priorizar inversiones y asignar recursos de manera más efectiva, concentrándose en áreas que impactarán directamente en la satisfacción del cliente y, por tanto, en la rentabilidad del negocio. 

Adaptación proactiva: se acabaron los planes a 5 años estáticos, inamovibles y que se quedan obsoletos y desoyen los cambios que aporrean nuestras puertas. La capacidad de anticipar necesidades y problemas a través del análisis del perfil 360° del cliente permite a las empresas adaptarse proactivamente, antes de que surjan desafíos mayores. 

Conclusión

En resumen, el perfil 360° del cliente proporcionado por los CDPs se convierte en el faro estratégico para los líderes empresariales. Con datos detallados y análisis profundos, estos informes no solo informan, sino que empoderan a los tomadores de decisiones para moldear estrategias que resuenen en el corazón de cada cliente. Es más que información; es la narrativa completa que guía hacia la excelencia en la experiencia del cliente.

Esperamos que esta información te haya resultado interesante y útil. Si quieres saber más o nos quieres decir algo, no dudes en mandarnos un email a hello@customersroom.com